Personalización de la raqueta - "lo importante son las sensaciones, no los números"

5 minutos de lectura
Publicado el 3/17/22

Si alguna vez has querido imitar a tu jugador favorito, puede que te hayas equipado con la última colección de Rafael Nadal , te hayas puesto una cinta en la cabeza como Dominic Thiem o hayas empezado a practicar el swing a lo Fabio Fognini.

Pero si de verdad quieres parecerte a un profesional, tienes que empezar a pensar en tu raqueta y, más concretamente, en personalizarla.

Cuando la mayoría de la gente compra una raqueta en una tienda o en Internet, lo que recibe es un modelo directamente de fábrica. Lo que probablemente no sepan es que entre dos raquetas "iguales" puede existir una diferencia de peso y de sensaciones, ya que el peso declarado del marco varía significativamente.

Los profesionales, sobre todo, quieren que sus raquetas sean lo más parecidas posible, declara Yannick Bizzotto, que ha trabajado como técnico de raquetas para jugadores profesionales en Babolat durante los últimos siete años.  "Incluso gente como nosotros podemos notar la diferencia. Los profesionales necesitan que sean lo más similares posible, ya que son sus herramientas de trabajo."

Siempre con una cosa en la cabeza

 

Algunos de los mejores jugadores del mundo, como Rafael Nadal, trabajan con las marcas antes de la fabricación de la raqueta, ofreciendo su ayuda para el diseño y las especificaciones de esta. Otros realizan los cambios posteriormente, personalizando sus raquetas de diferentes maneras, pero casi siempre con una sola cosa en la cabeza.

"Existe una razón muy sencilla para ello," dice Bizzotto. "Lo que buscan es aumentar la potencia de sus golpes: a su nivel juegan muy deprisa, sus golpes son muy potentes y esencialmente lo que intentan es conseguir bolas lo más rápidas y pesadas posible, para alejar al máximo a su oponente de la línea de fondo.

"Todos los jugadores en el top 300 o 400 quieren personalizar la raqueta.  Están jugando constantemente, por lo que utilizan muchas raquetas. Desean que la raqueta cumpla siempre las mismas especificaciones (peso, balance, swing weight, twist weight, longitud, etc.) y de manera precisa, para no notar ninguna diferencia entre las distintas raquetas cuando tienen que cambiarla."

Los jugadores siempre buscan esa ventaja que pueda ayudarles a dar un paso adelante en su carrera: ese 1-2 % que podría convertir un buen rendimiento en un juego ganador. La importancia de la tensión de las cuerdas se conoce desde hace décadas, pero la personalización del marco es ahora la tendencia favorita entre los profesionales, y además es algo al alcance de cualquier jugador de cualquier nivel.

Existen dos métodos esenciales de personalizar una raqueta añadiendo peso: colocando una cinta de plomo en el extremo del marco o introduciendo silicona en el interior del mango. "En nuestro caso, el método utilizado es el de introducir silicona en el mango, ya que en las raquetas de Babolat el mango está vacío por dentro", explica. "Así pues, extraemos el protector del extremo, introducimos un poco de cinta de plomo y lo cerramos: será como una raqueta clásica que puedes encontrar en las tiendas, pero con una especificación distinta."

Los jugadores de tenis son animales de costumbres y la mayoría son muy especiales a la hora de personalizar sus raquetas. Algunos jugadores, como Leo Borg, se unen al equipo de Babolat para sesiones concretas con el fin de probar sus raquetas en pista. Pero algunos jugadores son más exigentes que otros.

Algunos pueden apreciar hasta un mínimo cambio. 

 

"Fabio Fognini es un jugador que nunca cambiaría nada en su raqueta: ni el peso, ni el equilibrio, ni el peso del cordaje. Siempre el mismo producto", dice Bizzotto. "Y a veces nos encontramos con jugadores, como Rafa (Nadal) o Dominic (Thiem), que de los 18 a los 25 años ha ido reforzando su juego, que cambian pequeñas cosas en su forma de jugar y quieren ajustar ligeramente el peso, puede que incluso 2 gramos por encima o por debajo. Depende realmente de la situación y de lo que buscan."

Así pues, algunos pueden apreciar hasta el más mínimo cambio. 

"Normalmente intentamos que el jugador se centre en las sensaciones", apunta Bizzotto. "Si empiezas a llenar su cabeza de números, cada vez se hace más complicado. Algunos jugadores no notarán nada con una diferencia de tres o cuatro gramos entre las raquetas, pero otros puede que aprecien la diferencia de un gramo por encima o por debajo. A veces parece cosa de locos. Hice la prueba con Albert Ramos Viñolas: entre las tres raquetas del experimento había literalmente un gramo de diferencia. Y siempre clasificaba las raquetas en el orden correcto. Era impresionante."

Y el hecho de que dos jugadores sean similares físicamente no implica que deseen las mismas cosas.

"Puedes encontrarte frente a dos jugadores muy altos, como Jo-Wilfried Tsonga y Albano Olivetti, ambos con un juego muy potente, buenos servidores, grandes, fuertes", afirma.  "Uno de ellos buscará una raqueta más larga, con el balance en el mango para una mayor maniobrabilidad, pero con un peso muy alto: de 340 a 350 gramos sin cordaje. Y el otro preferirá una raqueta promedio, de unos 320 gramos, con el balance más alto. La razón de esto es que uno sirve y va a la red mientras que el otro permanece en la línea de fondo y lo que busca es potencia. Mucho depende del estilo, del modo en que desean jugar y de las tácticas, entre otras cosas. Por lo tanto, cada especificación se ajusta en función del jugador."

La próxima vez que estés dándole vueltas a la forma que buscas para tu raqueta, o si deseas un poco más de potencia, haz como los profesionales y fabrícate tu propia raqueta.